La banda actuó minutos antes del inicio de la acción en el Allianz Arena
Antes de que rodara el balón en la final de la Champions League entre el PSG y el Inter de Milán, el Allianz Arena se convirtió en una catedral del rock gracias a Linkin Park. Sí, leíste bien. La legendaria banda de California se subió al escenario y en apenas 6 minutos (o un poquito más) sacudió el estadio con un set cargado de nostalgia, poder y mucho, pero mucho más emoción que todo el primer tiempo del partido… al menos para el Inter (coff coff).

Con más de 75 mil almas presentes y millones más conectadas en redes, Linkin Park hizo lo que mejor sabe: dominar el escenario. La banda aprovechó el hype para anunciarlo previamente en sus redes y hasta posaron con la copa como si también se jugaran su propia final (spoiler: la ganaron sin penales).
El mini setlist fue breve pero efectivo: «The Emptiness Machine», «In The End», «Numb», «Up From The Bottom» y «Heavy Is The Crown». Y aunque no tocó «Papercut» o «Crawling», la vibra bastó para dejar claro que el verdadero show ya había pasado antes del pitazo inicial.
Y como en That Metal Shop no podemos quedarnos callados, solo dos cosas nos quedaron MUY claras después de esta presentación:
- Preferimos ver a un «Linkin Park» así, que ver otra vez a Shakira, Maluma u otro reggetonero.
- Linkin Park hizo más en 6 minutos que el Inter de Milán en 90
Les dejamos el video de la presentación desde el canal oficial de la banda:




